El que algo quiere, algo le cuesta.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Ganado suelto bien retoza.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Como es la mujer, así es la casa.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
De sabios es cambiar de parecer.
A la vejez, dinero y mujer.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Dar una fría y otra caliente.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Una en el papo y otra en el saco.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
En Febrero busca la sombra el perro.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Cazador y cazado confían en Dios.
Burro adornado, busca mercado.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Un loco hace ciento.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Donde se pace, que no donde se nace.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Señal fija de agua, verla caer.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Hay que hacer de tripas corazones.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Fiate de Dios y no corras.
Hijo de gato caza ratón.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.