Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Solo como Adán en el día de la madre
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Bien está el pájaro en su nido.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Donde hay carne, hay hermosura.
Dejadle correr, que él parará.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El que no cojea, renquea.
Llegar y besar el santo.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Juego y paseo, solo para recreo.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Mal duerme quien penas tiene.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Hermano mayor padre menor.
De casta le viene al galgo.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
A buena mujer, poco freno basta.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Buen moro, o mierda u oro.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Una respuesta amable mitiga la ira.
Casa oscura, candela cuesta.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El que la hace, la paga.
A amo ruin, mozo malsín.
En abril, va la vieja a veril.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.