La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El que mucho duerme poco aprende.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Pan duro, pero seguro.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Cada balanza tiene su contrapeso.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Haciendo se aprende a hacer.
El tiempo no perdona a nadie.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
No hagas trampa en que caigas.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
No hagas mal y no habrás miedo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
El que no tiene hijos, los educa bien.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.