Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
La lengua unta y el diente pincha
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Cada día se aprende algo nuevo.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Mujer desnalgada es hombre.
Poca ayuda no es estorbo.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Oración de perro no va al cielo.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
No hay provecho propio sin daño para otro.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Es más vago que la quijá de arriba.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Una manzana roja invita piedras.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
El que presta no mejora.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.