Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Agua de Duero, caldo de pollos.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Cuatro ojos ven más que dos.
Encima de la leche, nada eches.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Matar dos pájaros de un tiro.
Eres lo que comes.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
En la cancha se ven los gallos.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Esto está color de hormiga.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Un indio menos, una tortilla mas.
Olla remecida u olla bien cocida.
variante: Café hervido, café jodido.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
En enero, cada oveja con su cordero.
El que hambre tiene, con pan sueña.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
El queso pesado, y el pan liviano.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
A pan duro, diente agudo.
Casa sin moradores, nido de ratones.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
A la vejez, cuernos de pez.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Chilla más que un camionao é pollos.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Ajo hervido, ajo perdido.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Buena gana de comer, rica salsa es.
El gañán y el gallo, de un año.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.