Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Con pan, hasta las sopas.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Esto es pan para tu matate.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Más ven cuatro ojos que dos.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Es pan comido.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Hacer de tripas corazón.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Para pan y pescado, chocho parado.
Eres más puta que las gallinas.
Haber muchos cocos por pelar.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Haceos miel y comeos han las moscas.
De buena harina, buena masa.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Pan con pan comida de tontos.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Comer de su propio cocinado.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El gallo donde canta come.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
A falta de olla, pan y cebolla.
Al desganado, darle ajos.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.