De alcalde a verdugo, ved como subo.
Hablara yo para mañana.
Mata, que Dios perdona.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Riña de amantes, agua referescante.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Lo prometido es deuda.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
La misa, dígala el cura.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Parecerse como un huevo a una castaña.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Buen comedor, buen dormidor.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
El que tiene narices, no manda a oler.
Bien vivió quien bien se escondió.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Amor y muerte, nada más fuerte.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
La cara bonita y la intención maldita.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Palo dado ni Dios lo quita.
A otra cosa mariposa.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Mucho ayuda el que no estorba.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
A la fortuna, por los cuernos.
Remienda paño y pasarás año.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.