Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Amor y vino, sin desatino.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Por los cuernos se agarra el toro.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
El borracho fino, después del dulce, vino.
De higos a brevas, larga las lleva.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Burro que piensa bota la carga.
Reloj y campana, muerto mañana.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Las cosas lo que parecen.
El que antes muere, antes lo entierran.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Cada uno se rasca donde le pica.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
El que mucho ofrece, poco da.
Esto huele a cuerno quemado.
Quien la haga que la pague.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Jurar como carretero.
Tiene el sartén por el mango.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Del agua mansa no fíes nada.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.