El Juez, derecho como la viga del techo.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
El buen vecino, arregla el camino.
No se puede servir a dos señores.
Desee bien, sea bueno.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Cabra manca, a otra daña.
A Dios, nada se le oculta.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Quien solo vive, solo muere.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Donde manda el amo se ata la burra.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Mal mascado y bien remojado.
El que bien te quiere no te engaña.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Más groso que el Guelpa.
No hay majadero que no muera en su oficio.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Borracho que come miel, pobre de él!
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
El agraviado, nunca desmemoriado.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).