Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
O Corte o cortijo.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Maestro de atar escobas.
Obra acabada, maestro al pozo.
Padre diestro, el mejor maestro.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
La madurez solo se vive una vez.
El que da, recibe.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Darle a uno mala espina.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Músico pagado no toca bien.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Quien se quemare, que sople.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Al gorrino y al melón, calor.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Un ten con ten para todo está bien.
Ganado suelto bien retoza.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
El trabajo ennoblece.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.