Nada contra la corriente.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Al enemigo, ni agua.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Obra bien empezada, medio acabada.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Día nublado engaña al amo y al criado.
No te salgas por la tangente.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Nadie quiere la salud más que el paso.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
La fuerza no es un remedio
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Hacer de una pulga un elefante.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
A cada cosa le llega su tiempo.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Es el tercero en discordia.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.