Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
La razón es de quien la tiene.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Cada uno dice quién es.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Toma y daca.
Para aprender, nunca es tarde.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Haber sido cocinero antes que fraile.
A buenos ocios, malos negocios.
pajero como tenedor de oveja.
Bien urde quien bien trama.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Saber más que Merlín.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Ante la duda, la más madura.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Hacerte amigo del juez
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
De sabios es variar de opinión.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Pascua pasada, el martes a casa.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Agrada, quien manda.
Lo escrito, escrito esta.
El cliente siempre tiene la razón.