Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Juramento, juro y miento.
A consejo ido, consejo venido.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Costumbre hace la ley.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Dar y tejer es buen saber.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Una maravilla, con otra se olvida.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Cual el año, tal el jarro.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Mala olla y buen testamento.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Hacer pinitos.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El oficio hace maestro.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Cada cual decía del amor que tenía.
Intimidades, solo en las mocedades.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Gente castellana, gente sana.
Abril, siempre fue vil.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.