Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Lo que va viene.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Difama, que algo queda.
Haber de todo, como en botica.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Pintada en los WC.
La primera impresión es la que cuenta.
Dicen que la educación se mama.
Breve habla el que es prudente.
Más puede diligencia que ciencia.
Lo que ha sucedido puede suceder.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
A cada cosa le llega su tiempo.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Paciencia y barajar.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Más obrar que hablar.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Volver a inventar la rueda.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Hacer la del humo.
O faja o caja.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
En casa pobre, pocos cuentos.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Lo que está por pasar pasará.
Cada cual a lo suyo.
Lo poco, nunca dio mucho.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.