Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Maña y saber, para todo es menester.
Cartas cantan.
La fantasía es la loca de la casa
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
La fuerza vence, la razón convence.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Cada dueño tiene su sueño.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
El tiempo lo arregla todo
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Más honor que honores.
Cada cosa tiene su precio.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
A la guerra, con la guerra.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
La mujer es gente en la letrina.
Hablando se entiende la gente.
Bien o mal, junta caudal.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
El sabio calla, el tonto otorga.
Oir a todos, creer a pocos.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Cuentas claras conservan amistades.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
De la discusión surge la luz.
Cada hombre deja sus huellas.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Una hora de contento, vale por ciento.
Inclinar la balanza.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
La ira es locura el tiempo que dura.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.