El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
A jugar y perder, pagar y callar.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Que saben las vacas de montura.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
La hacienda, el dueño la atienda.
Callen barbas y hablen cartas.
La razón la tiene Sansón.
Lentejas, comida de viejas.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Buena burra hemos comprado.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Reino dividido, reino perdido.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Cual andamos, tal medramos.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
La vida es un juego.
De sabios es cambiar de parecer.
El tiempo todo lo amansa.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Remendar y dar a putas.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Cada villa, su maravilla.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Desdichas y caminos hacen amigos.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.