Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Ante la duda, abstente.
Dios era bueno para negociante.
Borrón y cuenta nueva.
La tercera es la vencida"
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Por las vísperas se conocen los santos.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Por la muestra se conoce el paño.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Mucho sabe quien callar sabe.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Más verga que el Trica programando.
La última cuenta la paga el diablo.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Hay que tomar el toro por las astas.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Hacer el agosto.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Días y ollas hacen grandes obras.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Es el tercero en discordia.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
A bestia loca, recuero modorro.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Descansa el corazón, contando su pasión.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Nobleza obliga.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Del viejo el consejo.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Hacer enseña a hacer.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El diablo está en los detalles.
El tiempo todo lo pone a prueba.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.