Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Alegrías secretas, candela muerta.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Hasta los animales se fastidian.
Borracho que come miel, pobre de él!
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Mala olla y buen testamento.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Capa de pecadores es la noche, señores.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
El deseo hace hermoso lo feo.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Más vale media mierda que mierda entera.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Mal haya carbón de haya.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Si hay miseria, que no se note
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Barba hundida, hermosura cumplida.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
El que jura miente.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El que quiera honra, que la gane.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.