La llaga sana, la mala fama mata.
Obra con amores y no con buenas razones.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Cada ollero alaba su puchero.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Quien mal padece, mal parece.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Si no sobra es que falta.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
En el medio está la virtud.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
El pobre de su pobreza no sale.
No hay que confundir la gordura, con la hinchazón.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Quien escucha, su mal oye.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Quien es feliz habla poco
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Hacia ti acusas cuando murmuras.