Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Dueña que mucho mira, poco hila.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El harto no se acuerda del ayuno.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Casa convidada, pobre y denostada.
Hay que cortar por lo sano.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
De persona palabrera, nunca te creas.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Una palabra deja caer una casa.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
A chico caudal, mala ganancia.
Abrojos, abren ojos.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Oir a todos, creer a pocos.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Fraile convidado echa el paso largo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Con gente mal criada, nada.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Hay más santos que nichos.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
La verdad no peca pero incomoda.