El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Palabra de boca, piedra de honda.
En arca abierta, el justo peca.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Boca de verdades, temida en todas partes.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
A barbas honradas, honras colmadas.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Hablar más que lora mojada.
Palabras de santo, uñas de gato.
Quien mal cae, mal yace.
Hay ayudas que son lavativas.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
A buenos ocios, malos negocios.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Quien siempre adula se quema las mangas
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.