Dar puntadas.
Puta me veas y tú que lo seas.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
El que nace chicharra, muere cantando.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Agua caliente, salud para el vientre.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Neblina, del agua es madrina.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Salud y pesetas salud completa.
Bebe y ata la bota.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Hoy por mí, mañana por ti.
Entre salud y dinero, salud primero.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
A amo ruin, mozo malsín.
Gato gordo, honra su casa.
Tentar la huevera a las gallinas
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
El sexo nos hace perder la cabeza
El que la sigue la consigue.
Con quien te vi te comparé.
Río cruzado, santo olvidado.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Dos fuentes, dos ríos.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Buey viejo, surco nuevo.
Manos blancas no ofenden.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Ítem de lista viñeteada
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Madurar viche.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Para todo perdido, algo agarrado.
El que escucha su mal oye.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Hacer un hueco para tapar otro.