El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Los amantes que se pelean, se adoran
Julio, siega y pon tres cubos.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
A liebre ida, palos al cubil.
No sufras por calenturas ajenas.
De perdidas al río.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Donde pan comes migas quedan.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Haz favores y tendrás enemigos.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
La vida da muchas vueltas.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Susto meado mejor que sangrado.
A la vejez aladares de pez.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Cual andamos, tal medramos.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Juegos de manos son de bananos.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.