Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Las novedades son la sal de la vida.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Pascua pasada, el martes a casa.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
No hay boda sin doña Toda.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Confesión obligada, no vale nada.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Dios era bueno para negociante.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
La alegría en el alma sana se cría.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Más feliz que marica con dos culos.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
A más doctores, más dolores.
Buen podador, buen viñador.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Una buena dote es un lecho de espinos