Compañía de dos, mi perro y yo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Si te queda el saco.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Volverse la albarda a la barriga.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
El necio dispara pronto sus dardos.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Bien vestido, bien recibido.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Atender y entender para aprender.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Hazte responsable de tus actos.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Gallo viejo con el ala mata.
El nosotros anula el yo.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Barba bien bañada, medio rapada.
Camina más una hormiga que un buey echado.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Dar es corazón, pedir es dolor
El que calla, no dice nada.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Estoy como gallo en corral ajeno
Al hombre afligido, no le des más ruido.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Haz lo que haces.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Reniego de señora que todo lo llora.