En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El uso hace al maestro.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Si te queda el saco.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Beso, queso y vino espeso.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
En materia de dinero, no hay compañero.
Amor y vino, sin desatino.
Lo poco, nunca dio mucho.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Me doblo pero no me quiebro.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Quiéreme poco pero continúa
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Yerro es ir de caza sin perro.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Es tonto, pero se mete en casa.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.