El que se queja, sus males aleja.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Según sea el paño, hazte el sayo.
A la virtud, menester hace espaldas.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Indio comido, puesto al camino.
Maldigo el diente que come la simiente.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Perro ladrador, poco mordedor.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
No donde naces, sino donde paces.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
En camino largo, corto el paso.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Me cayó como patada en la guata.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Algo es el queso, pues se da por beso.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Un indio menos, una tortilla mas.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Fraile convidado echa el paso largo.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
De una espina, nace una rosa.
Faldas largas, algo ocultan.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.