El sueño y la muerte hermanos parecen.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El buen cirujano. opera temprano.
Cual es el rey, tal es la ley.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Hazte la fama y échate a la cama.
Lección dormida, lección aprendida.
Mudarse por mejorarse.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Donde hay pelo hay alegría.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Hay que cortar por lo sano.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
El perfume bueno viene en frasco chico
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Decir, me pesó; callar, no.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
El cantar, alegra el trabajar.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Borrego al camión, duro a la montera.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Además de cornudos, apaleados.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Amigos pobres, amigos olvidados
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Paga para que te acrediten.
Quien mal casa, tarde enviuda.