Obra común obra de ningún.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Al desdén con el desdén.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Tiene la cola entre las patas
El sordo no oye, pero bien que compone.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
A Dios rogando y con el mazo dando.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Cada día, su pesar y su alegría.
Quien calla otorga
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Pajaro que comió, voló.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Más tira coño que soga.
Mira antes de saltar.
Codicia mala, el saco rompe.
Callado mata conejo.
Que la haga el que la deshizo.
El que ama, teme.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
No me tientes Satanás.
La confianza da asco
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.