Quien no tiene, perder no puede.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Harina mala, mal pan amasa.
Llueve sobre mojado.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Palos con gusto no duelen.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
De vaca vieja, novilla brava.
Vive tu vida y no la de los demás.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Jugar y perder bien puede suceder.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No cortes el árbol que te da sombra.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Tiempo pasado siempre es deseado.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
La leche cocida, tres veces subida.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Años de nones, muchos montones.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
El diente de la cabra menos come que daña.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Hacer la plancha.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.