Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
El daño hecho no tiene remedio.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Hacienda que otro gano poco duró.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
El que come aprisa, come mal.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Del agua mansa se asombra el perro.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
No me tientes Satanás.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
A Dios rogando y con el mazo dando.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
A las obras me remito.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Al bobo, múdale el juego.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Agua cocida, saludable y desabrida.
El vino es la leche de los viejos.
El que es mandado no es culpado.
Donde lo hay, se gasta.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Suegra, ni de barro es buena.