La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Más vale la sal, que el chivo.
El que no sabe, es como el que no ve.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Buscarle la quinta pata al gato.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Para alcanzar, porfiar.
Mucho apretar, listo aflojar.
El que juega con fuego, se quema.
Quien desparte lleva la peor parte.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Uñas de gato, y cara de beato.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El que sigue la caza, ése la mata.
Chocolate que no tiñe, claro está
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
El vino abre el camino.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Éramos pocos y parió la abuela.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Como suena a copla, tu me la soplas.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.