Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
A nadie le amarga un dulce.
A la vejez, cuernos de pez.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Si no es Juan, es Pedro.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Molino cerrado, contento el asno.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Ser un mordedor de pilares
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
El que tiene buba, ése la estruja.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Al buen día, métele en casa.
Las palabras se las lleva el viento.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
La mejor suegra, la muerta.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Tripas llevan piernas.
Grano a grano la gallina llena el buche.
El sexo nos hace perder la cabeza
Por la víspera se conocen las fiestas.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Alabanza propia, mentira clara.
Buena vida, arrugas tiene.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Suegra, ni de caramelo.
El que antes muere, antes lo entierran.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Dos no riñen si uno no quiere.
Soldado que huye sirve para otra guerra.