A tres de pelea, enséñales la suela.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Hay de todo en la viña del Señor.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Barba roja, mucho viento porta.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
De tierra de alacranes, pocos panes.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
A pan duro, diente agudo.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Amistad de juerga no dura nada.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
El que está a las duras, está a las maduras.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Te casaste, te entera.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El burro adelante y la carga atrás.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Adulador; él es tu enemigo peor.
A fuerza de villano, hierro en mano.
A tambor mayor, diana no.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
En gran casa, gran gasto se amasa.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Otro gallo le cantara.
A caballero nuevo, caballo viejo.