Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Pan candeal no hay otro tal.
Casa hecha y mujer por hacer.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
La caridad empieza por casa.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Variante: Si hay trato, pueden ser amigos el perro y el gato.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Burro amarrado, leña segura.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Donde hay carne, hay hermosura.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El mal ajeno no cura el mío.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
El que se casa, quiere casa.
Al son que te tañan, a ése baila.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Burro que piensa bota la carga.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Caridad y amor no quieren tambor.
La muerte, al pobre no se atreve.
Boca ancha, corazón estrecho.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Viajar con un amigo hace amar la vida
Neblina, del agua es madrina.
Quieres taparle el ojo al macho.