A tal señor, tal honor.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Mal huye quien a casa torna.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
A mala leña un buen brazado.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Mala olla y buen testamento.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
En vender y comprar, no hay amistad.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
A gran arroyo, pasar postrero.
Esto son habas contadas.
De sabios es variar de opinión.
A buey viejo, pasto tierno.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Al amigo, nunca lo pruebes.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Le debe a cada santo una vela.
Hoy arreboles, mañana soles.