A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Dar de comer al diablo.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Amor y señorío, no quieren compañía.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Por San Martín, trompos al camino.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Son como uña y mugre.
El triunfo de los crueles es breve
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Jugar a dos barajas.
¿De que vas, Santo Tomas?
Quien casa una hija, gana un hijo.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Contigo me entierren, que me entiendes.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
A palabra necias, oídos sordos.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Favor con favor se paga
Bien convida, quien prestó bebe.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
El vino, de la verdad es amigo.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Cuídate del amigo al que has ofendido