Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Amores de lejos no son parejos.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Los hombres son mejores que su teología
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Cada uno es maestro en su oficio.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Come santos, caga diablos.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Pesar compartido, pronto es ido.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Burro empinado, por hombres es contado.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
En casa del músico, todos saben cantar.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
A ojo de buen cubero.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.