Del lobo un pelo.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Volverse humo.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Acá o allá mira siempre con quien vas.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
De buena casa, buena brasa.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Cada uno tiene su alguacil.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
¡Se nos creció el enano!
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Casarse bajo el palo de la escoba
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Palabra de cortesano, humo vano.
Dos capitanes hunden el barco.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Estas son de mi rodada.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Sol puesto, obrero suelto.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
El gañán y el gallo, de un año.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
La alegría es gemela