Con putas y frailes ni camines ni andes.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
En el peligro se conoce al amigo.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Viejo es Pedro para cabrero.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Te paso la pala diego
Burlas de manos, burlas de villanos.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Por San Andrés, corderillos tres.
Cada cual mire por su cuchar.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
A otro perro con ese hueso.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.