Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A la hija mala, dineros y casalla.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
El trabajo ennoblece.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Antes huir que morir.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
El amor entra por los ojos.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Yemas de Abril, pocas al barril.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Con solo honra no se pone olla.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Más vale tuerta que muerta.
Hablar con bestias es para molestias.
Bueno está lo bueno.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Todas las cosas pasan como el viento.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
La leña torcida da fuego recto.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Mano que te da de comer no has de morder.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Más mato la gula que la espada.
A buen comedor, quitárselo de delante.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Don López, que mata siete de un golpe.
Hacia ti acusas cuando murmuras.