Bandera vieja, honra capitán.
El buen traje encubre el mal linaje.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
El vino es la leche de los viejos.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
De día y con sol.
Criado y caballo, un año.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Ave por ave, el carnero si volare.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Más fea que un carro por debajo.
Como la espada, así la vaina.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Donde no hay harina todo es mohína.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Mi secreto, en mi pecho.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
No hay mano que pueda para el tiempo
Quien calladamente arde, más se quema.
Todas las horas hieren. La última mata.
Caminando se hace de mulas Petra.