Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Los vicios no necesitan maestro.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
El amor destierra la vergüenza.
No se me olvidará mientras me acuerde.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Amor nunca dice basta.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Más haces callando que gritando.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Las cosas en caliente pegan.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Buen abogado, mal cristiano.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Gitano no saca la suerte a gitano.
De hora en hora, Dios mejora.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
De un peligro, con otro me libro.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Buena madera, buen oficial espera.