Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Hablar con lengua de plata.
El burro al ratón le llamó orejón.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Nadie da palos de balde.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
A la mal casada, miradla a la cara.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
De chica candela, grande hoguera.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
A donde fueres haz lo que vieres.
Atender y entender para aprender.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Con pan y vino, se anda el camino.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Cargos son cargas.
Barba bien bañada, medio rapada.
El que la hace riendo, la paga llorando.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Agua en Marzo, hierbazo.
Los celos son el gusano del amor.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
El inferior pecha lo que el superior pega.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.