El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Mal mascado y bien remojado.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
La respuesta más rápida es la acción.
A su tiempo se cogen las uvas.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Adorar al santo por la peana.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Con la boca es un mamey.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Más vale un hoy que diez mañanas.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
No es nada que matan a mi marido.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Conejo que bien corre, no lo asan.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Alabar y callar para medrar.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Quien tiene dineros, compra panderos.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.