Ahora adulador, mañana traidor.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
En el camino se enderezan las cargas.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Una copa a las once, son once a la una.
Boca abierta, dientes de oro.
Año de hongos, año de nieve.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
La confianza da asco
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Quien empiece el juego que siga con él
Para presumir hay que sufrir.
Querer sanar es media salud.
A quien le dan pan que no coma.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Los hijos son lo que la madre quiere.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Haceos miel y comeos han las moscas.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Buey que muge, todos le temen.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Vaca ladrona no olvida el portillo.