Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Lo que dejes para después, para después se queda.
El que la sigue la consigue.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
El que come tierra, carga su terrón.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Al agradecido, más de lo pedido.
No hay mal que por bien no venga.
Mal largo, muerte al cabo.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
A caballo nuevo jinete viejo.
Hombre valiente no muere de viejo.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Más ordinario que una vaca con pedal.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Pasión tapa los ojos a la razón.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
No hables por boca ajena.
No hay mayor tontería que reñir.
Vino mezclado, vino endiablado.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Más vale loco que necio.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
En el camino se enderezan las cargas.
El interés tiene pies y yo también.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Dádivas quebrantan peñas.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
El humo al suelo, agua en el cielo.