A buen año y malo, molinero u hortelano.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Una deuda, veinte engendra.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
El vino hace buena sangre
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Otoño entrante, uvas abundantes.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Antes de meter, prometer.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
La cara del santo hace el milagro.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Del mal, el menos.
Las armas, el Diablo las carga.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Vino y pan andar te harán.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Ir a matar lobos no es para bobos.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Vida bien concertada, vida holgada.
Me lo contó un pajarito
Del mal que uno huye, de ese muere.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
El borracho fino, después del dulce, vino.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Yo te hice y tú me enseñas.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Jornada emprendida, medio concluida.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Quien cerca halla, cerca calla.