El loco, por la pena es cuerdo.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
El que nada no se ahoga.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
De algo murió mi abuela.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Para muestra basta un botón.
Ruin señor, cría ruin servidor.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Bondad con hermosura, poco dura.
No hay zurdo bueno.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Donde no llega la mano, llega la espada.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
A cada cosa le llega su tiempo.
Amar y saber, todo no puede ser.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
La que da beso da d'eso.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Ahí está la madre del cordero.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
De la mano a la boca se pierde la sopa.