Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Mala noche y parir hija.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
De algo murió mi abuela.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Para muestra basta un botón.
Bondad con hermosura, poco dura.
Donde no llega la mano, llega la espada.
No hay zurdo bueno.
A cada cosa le llega su tiempo.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Amar y saber, todo no puede ser.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
La que da beso da d'eso.
Ahí está la madre del cordero.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
De la mano a la boca se pierde la sopa.