Amor con celos, causa desvelos.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Adelante con los faroles.
A buey viejo, no se le saca paso.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Querer es poder.
Matar pulgas a balazos.
Hasta la salud necesita descanso.
Jugar al abejón con alguien.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Hay gustos que merecen palos.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Al más chico muerde el perro.
Bien muere, quien bien vive.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
El blanco hielo de agua es mensajero
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Pedir las perlas de la virgen.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
El mundo está vuelto al revés
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Hablar en plata blanca.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Palos con gusto no duelen.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Joven intrépido no deja memoria.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Está como padre, que le llevan la hija.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El loco, por la pena es cuerdo.
El que nada no se ahoga.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)